LLUVIAS TROPICALES
Los bosques lluviosos
tropicales del mundo son sumamente diversos, aunque comparten entre ellos
algunas características como clima, precipitación, estructura del dosel,
relaciones simbióticas complejas y diversidad de especies. No todos los bosques
lluviosos conservan necesariamente las mismas características y la mayoría
carece de límites claros, por lo que se puede mezclar con el manglar, el bosque
húmedo, el bosque de montaña o el bosque tropical caducifolio que colindan con
él.
GEOGRAFÍA Y CLIMA
Los bosques lluviosos
tropicales están situados en los "trópicos," entre el Trópico de
Capricornio y el Trópico de Cáncer. En esta región, la luz del sol penetra en
la Tierra con un ángulo de 90 grados, lo que da como resultado una intensa
energía solar (la energía solar disminuye a medida que uno se aleja hacia el
norte o el sur). Esta intensidad se debe a que la longitud del día en el
Ecuador es constante: 12 horas al día, 365 días al año (las regiones lejanas
del Ecuador tienen días con longitudes variables). La constante luz solar
provee la energía esencial necesaria para echar a andar al bosque vía
fotosíntesis.
Debido a la abundante
energía solar, los bosques lluviosos tropicales tienen un clima cálido durante
todo el año con temperaturas de cerca de 72-93F (22-34C), aunque los bosques de
mayor elevación, especialmente los bosques de neblina pueden tener una
temperatura significativamente menor. La temperatura puede fluctuar a lo largo
del año, pero en algunos bosques ecuatoriales, el promedio varía únicamente
0.5F (0.3C). Las temperaturas generalmente son moderadas, debido a la cubierta
de nubes y a la elevada humedad.
Una característica
importante de los bosques lluviosos se hace evidente en su nombre. Los bosques
lluviosos se encuentran en la zona de convergencia intertropical, en donde la
intensa energía solar produce una zona de convección de aire ascendente que
pierde su humedad, debido a las frecuentes tormentas eléctricas. Los bosques
lluviosos están sujetos a intensas lluvias en el año, por lo menos 80 pulgadas
(2,000 mm) y en algunas áreas más de 430 pulgadas (10,920 mm). En regiones
ecuatoriales, puede existir precipitación durante todo el año sin una aparente
estación "húmeda" o "seca", aunque muchos bosques tienen
lluvias estacionales. Aún en bosques estacionales, el periodo entre lluvias
normalmente no es suficiente para que la hojarasca se seque por completo.
Cuando la precipitación anual disminuye en algunas temporadas del año, la
cubierta constante de nubes mantiene el aire húmedo y evita que las plantas se
sequen. Los bosques lluviosos neotropicales tienen normalmente una
precipitación mensual de por lo menos 6". El clima estable con
distribución uniforme de precipitación y calor, permite que la mayoría de los
árboles de los bosques lluviosos sean perennifolios—conservan sus hojas a lo
largo del año en lugar de perderlas todas en una sola estación.
Los bosques alejados del
Ecuador, como los de Tailandia, Sri Lanka y América Central, en donde las
estaciones lluviosas son más marcadas, se consideran
"semi-perennifolios", debido a que algunas especies de árboles
pierden todas sus hojas al principio de la estación seca. La precipitación
anual se distribuye uniformemente, lo que permite el crecimiento de árboles
perennifolios de hojas anchas, o por lo menos árboles semi-perennifolios.
La humedad de la
precipitación en el bosque, la cubierta constante de nubes y la transpiración
(pérdida de agua a través de las hojas), crean una intensa humedad local. Cada
árbol del dosel transpira alrededor de 200 galones (760 litros) de agua al año,
que se traduce como 20,000 galones (76,000 litros) por cada acre de este tipo
de árboles. Los grandes bosques lluviosos (y su humedad) contribuyen a la
formación de nubes de lluvia y generan alrededor del 75 por ciento de su propia
precipitación. El bosque lluvioso del Amazonas es el responsable de crear el 50
por ciento de su propia lluvia.

TEOYOTL DEZALES CASTELIA ANAHI "4°A"
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